La práctica de Responsabilidad Social en Uniminuto

El protecto Negocios Socialmente Responsables como apuesta ética a favor del circuito económico de la vida*.

UNIMINUTO es una institución de educación superior orientada a “formar profesionales altamente competentes, éticamente responsables y líderes de procesos de transformación social”, por medio de un modelo educativo basado en la praxis social y soportado por su experiencia en procesos de Desarrollo Social. Como parte del proceso de formación integral de los estudiantes de los programas profesionales y tecnológicos, de todas las modalidades, promueve la Responsabilidad Social como uno de los ejes articuladores del Modelo Educativo.

Este proceso de formación se materializa en el Componente Minuto de Dios, donde existen, entre otros, dos cursos: 1).Desarrollo Social Contemporáneo y 2).Práctica en Responsabilidad Social. El primero proporciona a los estudiantes de todos los programas profesionales, los elementos conceptuales, desde el Enfoque de la Educación para el Desarrollo, para el análisis crítico de la realidad social. El curso aborda conceptos tales como: pobreza, desigualdad, injusticia y exclusión social; ambiente; género; interculturalidad; paz y noviolencia y a partir de ellos se proponen ejercicios de ciudadanía expresados en alternativas de acciones socialmente responsables. El segundo curso, Práctica en Responsabilidad Social, busca fortalecer en el estudiante la dimensión social de su proyecto de vida a través de la formación ciudadana, para que a partir de una experiencia praxeológica, logre reconocer la ciudadanía como el proceso por medio del cual los individuos y los colectivos se apropian de su contexto local, global y planetario, lo cuestionen y son co-responsables de su desarrollo y a partir de allí proponen y gestionen alternativas de transformación social.

En el marco de la Responsabilidad Social y en consonancia con los planteamientos de la Política de Proyección Social del Sistema UNIMINUTO, se crean diferentes condiciones que brindan a los estudiantes la posibilidad de un aprendizaje experiencial para entender la realidad en la cual están inmersos, sus causas, implicaciones y su relación local-global.

En UNIMINUTO, las prácticas en responsabilidad social, están orientadas a desarrollar en el estudiante la conciencia y las habilidades para dar solución a diversas problemáticas de la sociedad, de manera diferenciada y pertinente, con la convicción -según lo expresado en el Modelo Educativo- “que todo profesional, cualquiera sea su disciplina, debe ser un promotor del Desarrollo Humano y Social”.

El Centro de Educación para el Desarrollo-CED es la unidad responsable en las sedes de UNIMINUTO de liderar la formación en Responsabilidad Social de los estudiantes de todos los programas, bajo el enfoque de la Educación para el Desarrollo, el cual, desde una perspectiva Latinoamericana, ciudadana y democrática promueve reflexiones y acciones individuales y colectivas para contribuir a la transformación social.

La misión del CED es “fortalecer en personas, organizaciones y comunidades vulnerables sus saberes y prácticas en ciudadanía y responsabilidad social” desde la perspectiva de la Educación para el Desarrollo. Durante años, en el marco del Componente académico Minuto de Dios y articulado a los cursos de Proyecto de Vida y Cátedra Virtual Minuto de Dios, el CED ha tenido como misión la formación integral de los estudiantes desde el sello social de la Organización Minuto de Dios.

Las siguientes son las bases conceptuales que orientan al CED, sus procesos pedagógicos y las investigaciones:

La Educación para el Desarrollo-EpD se concibe como un enfoque pedagógico, crítico y emancipador, que desde una lectura contextual, busca contribuir a la concientización de sujetos y colectivos, para que estos se conviertan en agentes de su propia transformación y la de su entorno socio-cultural, político y económico. De allí que la EpD promueva principios como los de la no-violencia, la solidaridad, la equidad de género, la interculturalidad crítica, la co-responsabilidad social y la valoración de la diversidad en todas sus expresiones, como ejes, no solo del ejercicio democrático, sino como posibilidad para la construcción de ciudadanías críticas-transformadoras que promuevan sociedades más justas y equitativas. Dicho enfoque busca generar procesos de: sensibilización, formación, investigación para el desarrollo e incidencia política, y movilización social para la construcción de una ciudadanía crítica y responsable.

Es un enfoque pedagógico, en tanto reconoce las prácticas educativas como experiencias que se reflexionan, se resignifican, se dinamizan y se transforman constantemente. En este sentido, el CED realiza permanentemente investigaciones desde enfoques interpretativos y socio-críticos, así como procesos de fundamentación, seguimiento y evaluación, que buscan comprender la labor educativa de las experiencias que se agencian dentro de la PRS y que se revierten en el redimensionamiento del enfoque generando nuevos conocimientos sobre lo educativo.

El CED parte de reconocer la ciudadanía como el proceso por medio del cual los individuos y los colectivos se apropian de su contexto local, global y planetario, lo cuestionan, son co-responsables de su desarrollo y a partir de allí proponen y gestionan alternativas de transformación social (Morán, 2010). Este concepto es el sustento del Modelo de Formación con el cual se acompaña a los estudiantes en su proceso de formación y apunta hacia la consolidación de una ciudadanía crítica y activa.

La ciudadanía crítica es vista como la capacidad del individuo y los colectivos de reconocer su realidad y la de otros, cuestionarla analizando la relación causa-efecto y los intereses que subyacen a ella y a partir de allí construir un posicionamiento frente a ella. Ciudadanía Activa porque busca que el estudiante se vincule en procesos de desarrollo y transformación social que beneficien y propendan por el bienestar de poblaciones o grupos con algún grado de vulnerabilidad, bien sea por su condición social, económica, etaria, cultural o política.
En este sentido, se entiende la formación ciudadana como el conjunto de prácticas pedagógicas y políticas ejercidas con la intención de que los estudiantes reconozcan la realidad y construyan estrategias de acción por medio de las cuales participen e incidan en su transformación. Para llevar a cabo este proceso es necesario que el modelo de formación ciudadana y su aplicación supongan ejercer la responsabilidad y entender la dignidad humana como valor guía, que lleve al ejercicio de una ciudadanía comprometida con el bien común y con el logro de una sociedad más equitativa.

Finalmente este modelo se orienta hacia la formación de ciudadanos socialmente responsables, pues coloca como fin último de su actuación el bienestar de los otros, con quienes se reconoce por medio de sí mismo, y pone al servicio de ello sus capacidades, potencialidades e inclusive sus debilidades como ser humano que es.

El Modelo de Ciudadanía, contempla los siguientes momentos que guían el proceso de formación, con los siguientes propósitos:
• Comprensión de la realidad en la cual estamos inmersos: causas, implicaciones de la situación social actual, relación local – global.
• Cuestionamiento de la realidad, identificación de emociones y las de los otros en situaciones de alta complejidad social.
• Relacionamiento con el otro desde el compartir el sentimiento de indignación frente a situaciones de desigualdad e injusticia social.
• Asertividad en la comunicación, construir argumentos y sustentarlos de manera no violenta.
• Identificación de alternativas de acción ciudadana siendo socialmente responsables.

Para UNIMINUTO la Responsabilidad Social está orientada hacia la transformación de estructuras de injusticia y desigualdad y tiene una clara vocación por la justicia social, la dignidad humana y por ende el Desarrollo Humano Integral-DHI-, propuesto en la Encíclica Populorum Progressio Nos. 14 y 20, en donde el Papa Pablo VI entiende el DHI como la“[…] promoción de todos los hombres y de todo hombre y el paso, para cada uno y para todos, de condiciones de vida menos humanas, a condiciones más humanas”. Esto implica orientar la docencia, la investigación y la proyección social a estos objetivos. Estos propósitos de lograr la transformación de estructuras de injusticia y desigualdad social y la aplicación de principios institucionales como el espíritu de servicio, la promoción del derecho a la educación a través de estrategias de amplia cobertura, fácil acceso y permanencia, la búsqueda del desarrollo sostenible a nivel económico, social y ambiental, y la formación de ciudadanos socialmente responsables a través de la praxeología, hacen de UNIMINUTO una Institución de Educación Superior con un claro enfoque de responsabilidad social basado en la ética.

La forma como se estructura y organiza la presencia de los estudiantes de la Práctica en Responsabilidad Social, en estos espacios, es a través de un conjunto de proyectos sociales de formación, los cuales son formulados, acompañados y evaluados por el CED, en asocio con las Facultades según las iniciativas de proyección social que se van gestando.

Dichos proyectos pueden estar estructurados en las siguientes grandes líneas:

Proyectos orientados al Fortalecimiento Institucional de las organizaciones sociales y comunitarias o de instituciones de carácter público o privado que generan un impacto social en los contextos en los que se encuentran.

Proyectos orientados al Fortalecimiento de Procesos Formativos que ofrecen las organizaciones sociales y comunitarias o instituciones.

Proyectos orientados al Fortalecimiento del Entorno Universitario, en los cuales se desarrollan procesos de formación para la comunidad del entorno universitario y que se realizan en las instalaciones de UNIMINUTO.

Ahora bien, hasta aquí hemos expuesto los principales fundamentos conceptuales y éticos del CED, y cómo a través de los proyectos de Práctica en Responsabilidad Social se dinamiza la Responsabilidad Social Universitaria en UNIMINUTO. En este sentido, resulta relevante ahondar en las reflexiones y la experiencia que el Proyecto de Negocios Socialmente Responsables ha venido consolidando, con relación a la generación de ideas productivas y su incidencia en las prácticas económicas de pequeños y medianos negocios.

*Por Margarita Pérez Carvajal y Yuli Paulín Moya Garzón – Uniminuto, Colombia

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